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Preguntas Frecuentes

La irradiación de alimentos es un método para preservar los alimentos mediante el uso de energía ionizante, siendo una alternativa que pueden utilizar los productores para proteger su calidad antes de llegar al consumidor final. Otras técnicas incluyen el cocimiento o calentamiento, el enlatado, los tratamientos químicos y la pasteurización por vapor. La irradiación de alimentos es combinable con estas técnicas.

La irradiación se usa en el procesamiento de alimentos por varias razones:

La cantidad de energía ionizante utilizada o requerida para una aplicación en particular, varía dependiendo del alimento y de la razón para su irradiación. En casos típicos, para incrementar la vida en anaquel y prevenir el deterioro, se requiere de una dosis baja de irradiación, solo 1 kilo gray (kGy) de energía absorbida. Para reducir la contaminación bacteriana, la dosis dependerá del tipo de bacteria a atacar y el tipo de alimento; una dosis absorbida de hasta 3 kGy es normalmente suficiente para eliminar Salmonella en pollo fresco y por lo regular, se requieren niveles más altos de radiación para terminar con parásitos e insectos. Por otro lado, en su mayoría, los virus no pueden destruirse con los niveles de radiación que se aplican a alimentos.

No, los alimentos irradiados no resultan radioactivos, ya que durante la irradiación, los alimentos nunca están en contacto con la fuente radioactiva y la energía ionizante que emiten no permanece en los alimentos después de su tratamiento. Además, las normas de alimentos y medicamentos ponen límites máximos a los niveles de energía que pueden utilizarse para su tratamiento.

La irradiación es un proceso común para el tratamiento de productos deshidratados como chiles secos, condimentos y especias; existe también una producción de guacamole congelado irradiado.

No. Las normas permiten que la irradiación de estos alimentos sea a criterio de los productores, no es obligatorio. Sin embargo, constituye una alternativa tecnológica relevante y con ventajas técnicas y económicas para el tratamiento fitosanitario de frutas frescas, que es obligatorio para aquellas frutas hospederas de la mosca mexicana de la fruta que se pretenden enviar a zonas libres del norte del país y para su exportación. En el caso de productos deshidratados, también se considera como una alternativa tecnológica relevante, por su bajo costo, por su eficiencia en la reducción de su carga microbiana y por poderse tratar esos productos ya en sus empaques finales.

Las agencias internacionales, tales como la Organización Mundial de la Salud (World Health Organization, WHO) y la Organización de Agricultura y Alimentos de las Naciones Unidas, (Food and Agriculture Organization of the United Nations, FAO), reconocen el proceso de irradiación como un medio seguro para reducir el nivel de los organismos que causan enfermedades en alimentos portadores y en productos alimenticios. El uso de la irradiación disminuye los niveles de estos organismos en los alimentos adquiridos por el consumidor final y permite que los alimentos permanezcan nutritivos y seguros para su consumo.

Durante el proceso de irradiación, los alimentos son expuestos a una fuente de energía de ionización durante un tiempo determinado, en sus presentaciones comerciales finales o a granel, para su uso posterior en otros productos. Dicho proceso puede hacerse en cajas, tambos, frascos, sobres, etc.

La irradiación causa modificaciones químicas menores, similares a los cambios durante la cocción y en algunos productos irradiados, podría existir un sabor un poco diferente. La irradiación de alimentos no lleva a cambios que, desde un punto de vista toxicológico, pudieran tener efectos adversos en la salud humana. La irradiación a niveles permitidos, tampoco disminuye los valores nutricionales de los alimentos.

No. Nada puede garantizar la seguridad alimenticia pero la irradiación alimenticia reduce los niveles de bacterias y microorganismos que pueden estar presentes en los alimentos. Los alimentos irradiados pueden seguirse manejando, almacenando y cocinando adecuadamente igual que el resto de los alimentos; sin embargo, para tener alimentos seguros, deben seguirse las normas aprobadas para el manejo, la sanidad, el empaque, el almacenamiento y la preparación de los mismos. La irradiación no puede ser utilizada para restaurar alimentos que ya están deteriorados, si los alimentos tienen mala apariencia, olor o sabor antes de la irradiación, seguirán estando iguales después de ella.

México establece sus propios estándares para irradiación de alimentos, igual que muchos otros países. Los estándares mexicanos se basan en una lista de alimentos que pueden ser irradiados, en las dosis máximas permitidas y en cualquier otro requerimiento. La secretaría de salud es responsable de  establecer estos estándares. La secretaría de agricultura (SAGARPA) es responsable de establecer los estándares de los tratamientos fitosanitarios en el uso de la irradiación.

Todos los alimentos irradiados deben ser etiquetados, además de tener en sus empaques, una leyenda que indique “Tratado por irradiación”, también deben contar con el logo distintivo “Radura” para que puedan ser identificados como producto irradiado. La mayoría de los consumidores no detectan ninguna diferencia en la apariencia, olor o sabor del alimento.

En México, varias dependencias federales están involucradas en los aspectos reglamentarios del proceso de irradiación de alimentos:

La Secretaría de Salud (SSA) es responsable de establecer los estándares relacionados con la seguridad en los alimentos vendidos al consumidor mexicano. Esta Secretaría ha evaluado la seguridad en los alimentos y la efectividad de la irradiación, también ha estudiado los cambios químicos, microbiológicos y nutricionales que ocurren en los alimentos durante el proceso de irradiación antes de aprobarla. Actualmente, la SSA ha considerado que la irradiación de alimentos a las dosis establecidas no representa un riesgo para la salud de los mexicanos.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) es responsable de la ejecución y cumplimiento de todas los normas relacionados con el uso fitosanitario de la irradiación. SAGARPA ha emitido los estándares con respecto del uso adecuado de la tecnología para la desinfestación de frutas hospederas de la mosca de fruta. La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) se encarga de regular el uso de la energía nuclear y los materiales radioactivos, de acuerdo a los compromisos internacionales de México sobre el uso pacífico de la energía nuclear.

Las plantas de irradiación de alimentos deben cumplir con estas normas mexicanas, independientemente de la tecnología aplicada. La CNSNS otorga las licencias para la realización de actividades relacionadas con la energía nuclear en México y establece las normas y las políticas reglamentarias para la operación de dichas instalaciones con criterios específicos sobre la salud y la seguridad de los operadores y del público en general, así como del impacto al ambiente de dichas actividades.

Muchos países, por ejemplo, Estados Unidos, Canadá, miembros de la Unión Europea y Australia, regulan la irradiación de los alimentos en muchos aspectos, de la misma manera que en México.

Las autoridades de salud y seguridad en al menos, 39 países, aprobaron la irradiación para un total de 40 alimentos diferentes desde especias, granos hasta pollo deshuesado, frutas y vegetales. El proceso se lleva a cabo para propósitos comerciales en muchos de esos países, permitiendo la irradiación de un grupo de alimentos más amplio que en México mientras que, en la Unión Europea, a la fecha, solo se ha autorizado la irradiación de “hierbas aromáticas secas, especias y condimentos de origen vegetal”. Sin embargo, algunos Estados afiliados a la Unión Europea, tienen sus propias aprobaciones, Francia siendo el más indulgente y los Países Bajos, en donde se autoriza la irradiación de un número importante de alimentos como las frutas secas, legumbres, vegetales deshidratados, hojuelas de cereales, hierbas, especias, camarones, aves, ancas de rana, goma arábiga, aditivos, saborizantes y derivados del huevo. Los Estados Unidos permite dosis bajas de irradiación a todos los alimentos para su desinfección de artrópodos y en alimentos frescos, generalmente para detener el crecimiento y la maduración; además, autoriza también la irradiación en la preparación de enzimas secas, en especias y en condimentos secos, en aves, en carnes congeladas y refrigeradas, en huevos frescos y en semillas para su germinación.

No, la irradiación se ha utilizado como una técnica de esterilización durante años en productos médicos desechables y en artículos de hospital, en  materiales de empaque de alimentos, en ingredientes cosméticos y farmacéuticos y en injertos y prótesis.

Experiencias recientes en los Estados Unidos indican que muchos consumidores están deseosos de comprar alimentos irradiados. Esto podría confirmarse si el propósito de la irradiación se explica claramente, ya que el consumidor está interesado en un proceso que elimine los microbios dañinos de los alimentos y reduzca las enfermedades provocadas por dichos alimentos. En una prueba de mercado específica sobre alimentos irradiados, el consumidor mostró su deseo de adquirir estos productos y hasta este momento, no existe producto alguno que se conozca haya fallado en el mercado por ser un producto irradiado. En la exportación de México a Estados Unidos de productos frescos restringidos por las medidas fitosanitarias de cuarentena, la irradiación resulta ser una gran alternativa a los tratamientos existentes y en el caso de muchos productos, es de hecho, el único tratamiento posible que permitiría la exportación a Estados Unidos. Este tratamiento ya está aprobado para una lista importante de frutas frescas que llegarían a ese país de otros lugares, como México.

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